3 comentarios

La feria de mayo

Llegaban en viejos camiones que olían a combustible mal quemado. Colocaban las casetas, las voladoras y las cunitas, y el pueblo estaba ya en feria. Era por mayo, las cruces. Uno recuerda aquel primer día de feria, tres de mayo, y los diez reales que su madre le había dado. Con este poderío en el bolsillo, y los ocho años de edad, uno se sentía varias veces grande de España. A mano Feliciano, le compré una botella de gaseosa La Casera, de esas de a litro y capuchón de papel. Me la fui bebiendo con las burbujitas calientes. Me monté en las voladoras con aquella cadena metálica que servía de protección, y giraban y giraban. Me monté  en las cunitas, subían y bajaban. Y lo mejor de todo, contemplar el tejado de las Jagapas. Los feriantes traían las casetas de tiros, caseta de tiro de Cirilo Rodríguez, carambolas no vale, tres tiros una peseta, y conseguías las bolitas de anís con el tiro certero. Tras la caseta, los feriantes organizaban su vida: lavaban su ropa, cocinaban. Aún recuerdo el olor a cocido de guisantes los tres días de feria. Aprovechaban la estancia y  compraban a mano Juan el Molineto, las albillas; a mana Teresa de Abdón, la carne de chivo. Y toda la mañana olía a albillas con chivo. La patrona, ya al cabo de los tiempos, gusta  ponerlas como a Tere le enséñó su madre, con un poquito de comino. Mira si estarán buenas que Esther se lleva a Madrid las que sobran.

Anuncios

3 comentarios el “La feria de mayo

  1. Vaya pinta tienen esos guisantes, además una comida ligera y sana.

  2. El tiempo ha roto los momentos de siempre. Los que cada uno lleva en el alma, los que fueron nuestra vida y los que quisiéramos que lo fueran hasta cerrar los ojos de manera infinita. Si uno es, lo es porque ha visto una luz en un lugar determinado del mundo, porque ha bebido un agua, porque ha sido golpeado por unos vientos, porque supo adivinar y poner nombre a unos pasos; porque cada día, camino de la escuela, la mirada se prendía en el moral de la plaza, en las manos de un hortelano o en el desparpajo de una mujer vendiendo sardinas en la esquina de la iglesia…
    El “bllogdefaustiymio” es la experiencia repetida por millones de hombres que en la letra, en la palabra han ido depositando su saber, su emoción o su visión de las cosas. La letra, la palabra, es el molde que nos limita, pero es también el cofre donde generaciones y generaciones guardaron sus experiencias para que nosotros podamos disponer de ellas en cualquier momento. Muy bien por Fausti. Muy bien por José… “Camina dos pasos detrás de tu maestro para no pisarle la sombra”. Enhorabuena por el blog.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: